sábado 25 de agosto de 2007

Ritzi

Elinor Glyn


Ritzi es un libro de relatos que me ha sorprendido agradablemente. Desconocía la faceta de Elinor Glyn como escritora de textos breves y así este ejemplar me ha tenido inmersa en las aventuras de ricas herederas con mucho que aprender, matrimonios que no encuentran qué decirse, amores fantasmales y malditos..., un poco de todo como en botica, que diría mi abuela.
Autora: Elinor Glyn
Editorial: Juventud, Ediciones Edita, 1930

"Cuando pienso en las mujeres americanas que mandamos a París, estoy a punto de morirme de vergüenza... Todas ellas no hacen más que ultrajar la sensibilidad de aquella gente, agitar la bandera norteamericana y exhibir sus dólares para cubrir las heridas que causan. [...]

Tenga usted en cuenta, mi querida niña, que los norteamericanos inteligentes saben muy bien que a nuestros fatigados países deben traer la juventud, la generosidad y el vigor, y que el cosechar el beneficio de los millares de años de experiencia que poseen los europeos, es, como ustedes dicen, un negocio estupendo. Si quiere usted enseñar algo, hágalo en Nueva York, querida mía; pero, al cruzar el océano, venga a aprender."


"Usted viene a ofrecerme el matrimonio. Se lo agradezco mucho, sabiendo, como sé, que odia estos lazos, que serían una verdadera tortura para nuestras almas. Ya estas trabas me han hecho sufrir mucho y he podido aprender una gran lección de la vida. Para una mujer como yo, sólo vale la pena el amor de un hombre cuando es libre y cuando surge impetuoso de todo su ser, porque ya no puede evitarlo...

[...] Lamentaría verle sujeto a mí por la obligación cuando deseara alejarse. Yo podría vivir con usted y ser su amor, y usted, en cambio, con su amor y sus caricias me devolvería la alegría y la vida. Yo sería lo que usted desea ahora y dejaríamos nuestro porvenir al cuidado del Destino. Si no pronunciamos ningún juramento, no podremos faltar a él."



3 mensajes en la botella:

MALEFICABOVARI dijo...

Qué razón tiene la mujer.... Lo que mas me gustó fué eso de que el hombre que la amase viniese libre a por ella, porque no pudiese soportar el hecho de perderla... esa es una verdad preciosa, lo que pasa es que también es bastante romántica la idea... que no poco factible.
Europa y América....ufffff, no hay por dónde empezar... son dos mundos distintos, uno el del sentimiento, el otro, el de la codicia, para mi, claro, no tiene que estar todo el mundo de acuerdo. Por no hablar ya de la cultura..... abismales, salvando a los grandes, claro, que en Europa son cientos, miles... y allí.... menos.
Un besazo, tiene muy buena pinta,lo voy a comprar¡

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

Los matrimonios de conveniencia tienen cosas buenas y malas. La buena es que habrá matrimonio mientras exista la conveniencia.

En fin, con lo bonito es el amor. Aunque más bonito enamorarse de quien más conviene.

Venga apago el modo cínico. Desde luego parece que la autora sabe de sentimientos.

Lludria dijo...

:)claro que es una idea romántica...muuuuy romántica, Male, niña linda. Y es que una es así de tontorrona!!! Factible? Claro que sí. Poco probable...? También!! ^^ Sí, la vieja Europa, la nueva América, tan distintas ambas, con sus cosas buenas y sus cosas malas... Si lo buscas, Male, hazlo en librerías de viejo. Uno de sus encantos es que la autora escribía lo que escribía allá por 1930 y valor tenía que tener para hacerlo, verdad? Besote enoooorme, niña linda!!!
Cabezota, tú... cínico? ;) Gracias por apagarlo un ratito. Y sí, supongo que los matrimonios de conveniencia tienen también sus cosas buenas. No sé. El mío no lo fue. Y digo fue...