domingo 30 de septiembre de 2007

Cinco particularidades

Dsdmona me ha pasado este mes un meme consistente en contar cinco secretos, manías, excentricidades que no muchos sepan de mí y pasar luego este meme a cinco personas más..., bien, veremos qué sale de aquí.


Es una manía antigua y no sabría decir exactamente cuándo comenzó a fraguarse. Sé, en cambio, que se hace más fuerte con el tiempo. Huyo de contestar al teléfono todo lo que puedo. No es que me disguste hablar. Mantener una conversación puede ser interesante..., dependiendo del interlocutor, claro está. Hay personas con las que mantengo contacto telefónico esporádico y es un placer, una correspondencia verbal envidiable y en esos casos, una hora puede irse volando. Cuando al cabo del mes o mes y medio se repite la llamada, vuelve a haber temas compartidos. Pero hay "otras llamadas" que sientes unilaterales, las que invariablemente sólo buscan un oído atento; intercalan en algún momento, durante la conversación, un "desde luego, tú nunca cuentas nada" pero cuando lo intentas, te cortan a los dos minutos y continúan hablando sobre sí mismos. Así que este es mi primer secretillo. No es algo de lo que me sienta orgullosa pero así es.


El quid de la cuestión es que me cuesta decir que no. Me gustaría poder contentar a todo el mundo. Sobra decir que a pesar de mis esfuerzos es practicamente imposible y que gasto mucha energía procurando permanecer en el gris cuando me demandan al mismo tiempo el blanco y el negro.


Siempre que voy a cocinar, me sirvo una copa de vino. Y no, no puede ser un vaso. No importa si es cristal de bohemia o un cristal más modesto, sin apellido de renombre, pero la copa tiene que ser transparente y, a poder ser, de pie relativamente fino.

Todos mis bolsos son grandes. Me da igual si se llevan minúsculos, de esos en los que apenas caben el monedero y el tabaco. Los míos son grandes y llevo en ellos una serie de artículos para mí imprescindibles: cuaderno, pluma, portaminas, un libro, la cartera, protector labial, tabaco y mechero, pañuelos de papel..., eso es lo básico, luego están la cámara de fotos, un abanico, una barra de labios, alguna pinza para sujetarme el pelo...











Por mucho que semeje la luz cálida del sol, no me gusta el oro y su color sólo lo admito envejecido en los marcos de algunos cuadros. Mis joyas y adornos, esos que sí me pongo, pueden ser de platino, oro blanco, plata o acero inoxidable, cualquier cosa menos oro.


Se supone que tengo que pasar este meme a cinco personas, procuraré no repetirme con aquellos amigos que he visto que ya han contestado. Paso este meme a: Cabezota, Glauka, Ruth, Rythmduel,..., y Fiorella. La verdad es que me gustaría dejar el meme abierto para todo aquel que quiera participar en él, Nerim, ¿Te animas?, Male ¿Qué me dices, te atreves con cinco secretillos casi inconfesables...?

sábado 29 de septiembre de 2007

Badedas


La memoria olfativa, dicen, es la que activa más fácilmente el recuerdo trasladándonos sin dificultad a tardes de colegio entre ceras blandas, lápices de colores, a la cocina de la abuela y su compota de manzana y canela o al recreo de las once, donde Xavi y yo compartimos una piruleta de fresa que nos dejó los ojos brillantes y una sonrisa traviesa.
Algo así me sucede con el olor del Badedas, un gel inglés cuya fórmula a base de extractos de castaño de Indias, le confiere un perfume único que me traslada a enormes bañeras blancas en las que casi podías aprender a nadar, a baños de espuma en los que me sumergía cuando apenas había cumplido cinco años y, como ahora, el mar quedaba a muchos kilómetros de distancia...
Uno de mis pequeños placeres consiste precisamente en llenar mi pequeña bañera cuando la ciudad aún no se ha despertado, introducir los pies en el agua caliente mientras el gel se va deshaciendo y perfumando toda la estancia, y leer hasta que el agua ha alcanzado la altura correcta que me permite sumergirme... y soñar...

sábado 22 de septiembre de 2007

Kissed From A Rose

Fotografía: Rosas en Abla
Toda una declaración de amor..., de Él.
There used to be a greying tower alone on the sea.
You became the light on the dark side of me.
Love remained a drug that's the high and not the pill.
But did you know,
That when it snows,
My eyes become large and
The light that you shine can be seen.
Baby,I compare you to a kiss from a rose on the grey.
Ooh,The more I get of you,
Stranger it feels, yeah.
And now that your rose is in bloom.
A light hits the gloom on the grey.
There is so much a man can tell you,
So much he can say.
You remain,
My power, my pleasure, my pain, baby
To me you're like a growing addiction that I can't deny.
Won't you tell me is that healthy, baby?
But did you know,
That when it snows,
My eyes become large and the light that you shine can be seen.
Baby,I compare you to a kiss from a rose on the grey.
Ooh, the more I get of youStranger it feels, yeah
Now that your rose is in bloom.
A light hits the gloom on the grey,
I've been kissed by a rose on the grave,
I've been kissed by a rose
I've been kissed by a rose on the grave,
...And if I should fall along the way
I've been kissed by a rose
...been kissed by a rose on the grave.
There is so much a man can tell you,
So much he can say.
You remain
My power, my pleasure, my pain.
To me you're like a growing addiction that I can't deny, yeah
Won't you tell me is that healthy, baby.
But did you know,
That when it snows,
My eyes become large and the light that you shine can be seen.
Baby, I compare you to a kiss from a rose on the grey.
Ooh, the more I get of you
Stranger it feels, yeah
Now that your rose is in bloom,
A light hits the gloom on the grey.
Yes I compare you to a kiss from a rose on the grey
Ooh, the more I get of you
Stranger it feels, yeah
And now that your rose is in bloom
A light hits the gloom on the grey
Now that your rose is in bloom,
A light hits the gloom on the grey.


lunes 17 de septiembre de 2007

Aniversarios del corazón

Le dije que siempre la llevaría conmigo, porque yo no olvido. Para bien o para mal mi memoria tatúa a fuego todo lo que tiene que ver con el sentimiento. A veces me gustaría beber una copita de niebla, que no me dejara amnésica -el que no siente no vive, el que no recuerda puede que pierda el dolor pero también el amor que recibió-, que tuviera unos efectos limitados; un elixir que ayudara a pasar esos días difíciles que no son fiesta nacional, pero están ahí. Esta fecha me ha acompañado toda la semana con un ánimo triste y melancólico. Toda la semana ha sido día 17. También hoy. Y es cierto que la llevo conmigo. Que ha pasado un año y no hay día que por una u otra cosa no la recuerde. Ya casi he olvidado el peso de su cabecita en mi antebrazo, o el frío de la mesa de acero donde se quedó cuando todo hubo acabado, recuerdo más que en otoño se enredaba con las hojas del parque y jugaba a camuflarse.

Pero luego cae la noche y cada día, a la hora de irme a la cama, echo de menos ese vacío en mi regazo, donde ya nadie se acurruca para compartir calor y dulces sueños; y olvidaría, si pudiera, que hace un año descubrí que el único amor incondicional que había recibido había sido el suyo, porque así quieren ellos, esos pequeños amigos que nos acompañan en nuestras vidas y sólo reciben aquello que queremos darles, dándonos siempre mucho más a cambio, mucho más...

domingo 16 de septiembre de 2007

Ella. El comienzo


A la madre de Ella le encantaban los refranes. Fue así que creció rodeada de ellos, tal y como otros crecen bajo el amparo de los diez mandamientos.

Como te ven, te tratan. Hay que ir siempre de punta en blanco, nunca sabes con quién puedes encontrarte. Y comenzaba el ritual de peinado, maquillado y enjoyamiento.

Dime con quien andas y te diré quién eres. Amistades pocas y bien escogidas. Alberto, Carlos, Begoña, Natalia..., los hijos de los profesores de tu colegio me parecen bien. Patricia también es muy maja; conozco a su madre desde joven y su padre está en la Marina Mercante. En cambio Raquel, no es que sea mala niña pero va siempre hecha un desastre, eso sí, limpita. Vale, bueno, puedes invitarla a casa alguna vez pero...

Más vale que llores tú a que llore yo. Si la excursión del colegio es a la playa, mejor no llevas el bañador no vaya a pasarte algo en el agua, que tú cuando entras ya no sales y no me fío yo...

De todos ellos, el único refrán al que Ella encontraba sentido era En tierra de ciegos, el tuerto es el rey. Había comprendido desde muy pronto que todo era circunstancial. No sabía de dónde sacaba su madre aquella seguridad que la hacía sentirse y retratarse como la protagonista de todas las historias, de dónde sacaba aquel aplomo para con apenas un puñadito de conocimientos básicos, creerse la mejor estilista, decoradora, cocinera, enferma y enfermera. La mejor en todo. Presta a ofrecer consejos que nadie le había pedido y más presta todavía a ofenderse si osaban pasarlos por alto. Pero así eran las cosas.
Sin quererlo, también Ella era reina en tierra de brétemas porque, visitando a su padre en el extranjero –rey que abandonó por asfixia su corona-, había conocido el suave frescor del Beluga, el estallido de aquellos grisáceas burbujas que dejaban en su paladar un regusto a mar, el burbujeo dorado del Don Pérignon, la cremosa tibieza de una salsa holandesa recién hecha, la textura esponjosa del más suave soufflé... algo de literatura, alguna que otra ópera, revistas de moda, la elegancia del clasicismo... Y por ello, sin buscarlo, sus amigas copiaban su ropa y le pedían consejo sobre complementos y posibles combinaciones; y si, por prudencia, callaba, porque la elección de aquello que la rodeaba provenía del instinto y no de un estudio previo, era tildada de egoísta o engreída. Y aquella corona que le habían impuesto pesaba, pesaba mucho y lo que era peor, no sabía bien cómo quitársela de encima.

Ella y él se conocieron una tarde de septiembre. Ella acababa de regresar de visitar a sus tíos y traía consigo la dulzura y relax del Mediterráneo, él visitaba por primera vez la discoteca del pueblo, harto de moverse por las de la capital. Se fijó al momento en sus pantalones piratas negros, ceñidos, años cincuenta, en sus bailarinas y su jersey blanco de perlé, un conjunto totalmente fuera de moda que, sin saber por qué, no la hacía parecer anticuada. Ella observó la delgadez, agilidad y ritmo de aquel desconocido de sonrisa franca y ojos risueños. La química hizo el resto.

Descubrió él, que Ella no quería ser académica de la lengua o decoradora de renombre, si acaso, princesa de cuento, que sólo anhelaba cuatro paredes desde las que soñar a salvo... y que la quisieran. Ella supo que él tenía un corazón enorme, que carecía de egoísmo, un trabajador concienzudo y cumplidor que soñaba hallar paz entre cuatro paredes que pudiera llamar hogar. Y así, porque en ocasiones “El amor es mirar juntos y en la misma dirección”, Ella y él comenzaron a construir sueños... y a intentar vivirlos. Eran jóvenes, tenían fé y se sentían fuertes juntos. Los roles quedaron repartidos: él ponía el trabajo físico, su agilidad, resolución y una gran capacidad de adaptación; Ella usaba pequeñas porciones de magia para hacer mucho con poco, para que nunca pareciera haber alguna carencia, gestora tenaz y certera, hormiguita en tiempos de cosecha, pasito a pasito creó un ambiente cálido y se rodeó de amigos que compartía gustosa con él, menos dado a las relaciones sociales. Ambos colaboraron al cincuenta por ciento añadiendo a la ecuación una ingente cantidad de ilusión y amor ¿Qué más podían pedir?

sábado 8 de septiembre de 2007

A todos los especímenes marinos que me visitan...

Fishes

Puede que esta ensenada se quede un tanto silenciosa durante unos días, o puede que no. Realmente no lo sé, pero quería avisaros porque ando excasa de tiempo y no puedo pasarme estos días por vuestras casas tanto como quisiera.

Os preguntaréis, quizás, en qué anda metida esta vuestra Lludria y sólo puedo adelantaros que no estoy haciendo nada especial, si acaso, viviendo el día a día, estrujando las horas al máximo y disfrutando todo lo que puedo de aquello que me rodea.

Este año, he partido mis vacaciones en dos, igual que yo me encuentro escindida entre mis áncoras y mis brétemas, así se haya también repartido mi tiempo: seis días con Él, el niño de mi alma, seis días que tocan hoy a su fin y dejarán poso, un poso que se volcará luego en mis escritos; y a partir de mañana, una semana de vacaciones familiares, el mar, Clash, Mushu y él, mi amigo y padre de mis hijos. Y luego, adaptarse a una rutina, construir, limar y seguir viviendo.

Allí a donde voy -habrá fotos, sin duda-, apenas podré disfrutar de un rato de conexión y es más que probable que la dedique a revisar el correo, donde las palabras de Él me estarán aguardando, y donde mis amigos envían pensamientos, dudas, alegrías, y sobre todo, su cariño incondicional. Así que, no toméis por desinterés mi ausencia pues será breve y puntual.

No olvidéis que al lado de la puerta entornada, dejo una concha repleta de besos cálidos, risas nostálgicas, guiños cómplices... y chicles de hierbabuena. ¡Hasta pronto!


viernes 7 de septiembre de 2007

Diario de una ausencia


Estamos en el Japón del siglo X, en los patios y las calles de su capital, Kioto, y la voz que se lamenta es la de una joven caída en desgracia que nos brinda, como venganza, el diario íntimo de la mujer que arruinó su vida.
A través del diario, los lectores se sumergen en un delicado mundo de sensaciones medidas y costumbres exactas, un paraíso en el que se premia la elaboración del mejor incienso o se celebran torneos de poesía, pero en el que la elección de una túnica de color equivocado puede hundir la buena reputación de una princesa.
Autora: Julith Jedamus
Editorial: Planeta
"Mis pensamientos vagan como la nieve. Qué maravilloso es ese instante en que el hielo sucumbe al calor y se trnasforma en algo fluido y suave.
Amo a un hombre que se entrega como el hielo al derretirse. Esa entrega no es rasgo de debilidad, sino de fuerza."
"Lo peor de los viajes es que uno siempre ha de llevarse a si mismo. Y sin embargo, nunca dejamos de esperar que los viajes nos cambien, y no nos conformamos con ser transportados, sino que deseamos ser transformados."
"¿Puede el amor nacer del deseo de amar?"
"Yo no merezco a ese muchacho de manos amables y pronunciamientos serios. (A pesar de su experiencia es inocente, se lo noto). Arruinaré su vida como he hecho con la de otros, lo quiera o no."

jueves 6 de septiembre de 2007

Premio recibido, premios otorgados

Mi querida sirena Glauka me avisa de que en su casa, una bella casa en la que siempre soy bien recibida, tengo un premio esperándome. Me doy un salto y recojo el emblema honorífico que coloco con arrobo en mi bitácora, siguiendo las instrucciones.
Me es difícil encontrar las palabras, no estoy acostumbrada a recibir premios. Si alguna vez alguno ha llegado a mis manos, las he tendido hacia él con una sonrisa musitando un "Gracias", no por escueto menos sentido.
Blog solidario..., como a muchos otros el significado se me escapaba. ¿Qué tiene mi bitácora para merecer tal apelativo? Glauka lo explica en su escrito. Sus palabras para con mi casa me enternecen. Tal como he dicho alguna vez, aquí están las puertas entreabiertas; algunos se asoman y se quedan, dejan constancia de su paso y a base de comentarios vamos conociéndonos; otros, se asoman en silencio y pasan de puntillas, sin dejar rastro.
Sería hipócrita negar que gusta gustar, que le hace a uno sentir bien. Que aunque sin grandes aspiraciones, el que más y el que menos escribe para expresarse y si resulta que al hacerlo por escrito alguien se siente identificado, arropado, consolado o provocas en él un sentimiento de ganas de arropar, en fin, si despiertas algún tipo de respuesta emocional, sea cual sea..., entonces estás de enhorabuena.
Llega la hora de nombrar a mis siete blogueros solidarios. Habrán ellos de colgar un post enlazándose a este mío, lucir su premio y nombrar a otros siete afortunados. Debo decir que hay muchos más de siete y que resulta difícil elegir. Que a mi niña linda Male le daría lugar de honor, pero sé que no va a seguir la cadena para no herir susceptibilidades. A mí tampoco me gustaría herir a nadie..., pero voy a arriesgarme. De hecho, los pongo por orden alfabético porque todos "tanto montan, montan tanto..."
No doy razones concretas, mejor las descubrís al visitarles: profesora vocacional, la ternura hecha palabras, relatos, poesía, lecturas y actos culturales en Barna, y sobre todo, sentimiento. Todos ellos ponen, a mi parecer, sentimiento en aquello que hacen y comparten y por eso me gusta pasarles este premio en cadena y no sé si les gustará o les hará tanta ilusión como a mí, pero ahí va. Me doy un salto a sus casas para avisarles. Espero encontrarles en ellas.

sábado 1 de septiembre de 2007

Rojo


Escultura: "Maternidad" de Paloma Puya
ROJO
Niña transparente
rozaste mi sueño
con pasitos quedos,
pies de bailarina
provocando versos.
Niña transparente
¿Dónde te has metido?
Cascabel de risa
rompiendo el silencio
de este sueño mío.
Niña transparente,
mi sueño vacío,
ya no puedo verte
y el rojo resbala
por mis muslos fríos.
Mi seno es ahora
un nido baldío.
© Lludria