
Es una manía antigua y no sabría decir exactamente cuándo comenzó a fraguarse. Sé, en cambio, que se hace más fuerte con el tiempo. Huyo de contestar al teléfono todo lo que puedo. No es que me disguste hablar. Mantener una conversación puede ser interesante..., dependiendo del interlocutor, claro está. Hay personas con las que mantengo contacto telefónico esporádico y es un placer, una correspondencia verbal envidiable y en esos casos, una hora puede irse volando. Cuando al cabo del mes o mes y medio se repite la llamada, vuelve a haber temas compartidos. Pero hay "otras llamadas" que sientes unilaterales, las que invariablemente sólo buscan un oído atento; intercalan en algún momento, durante la conversación, un "desde luego, tú nunca cuentas nada" pero cuando lo intentas, te cortan a los dos minutos y continúan hablando sobre sí mismos. Así que este es mi primer secretillo. No es algo de lo que me sienta orgullosa pero así es.
El quid de la cuestión es que me cuesta decir que no. Me gustaría poder contentar a todo el mundo. Sobra decir que a pesar de mis esfuerzos es practicamente imposible y que gasto mucha energía procurando permanecer en el gris cuando me demandan al mismo tiempo el blanco y el negro.

Siempre que voy a cocinar, me sirvo una copa de vino. Y no, no puede ser un vaso. No importa si es cristal de bohemia o un cristal más modesto, sin apellido de renombre, pero la copa tiene que ser transparente y, a poder ser, de pie relativamente fino.
Todos mis bolsos son grandes. Me da igual si se llevan minúsculos, de esos en los que apenas caben el monedero y el tabaco. Los míos son grandes y llevo en ellos una serie de artículos para mí imprescindibles: cuaderno, pluma, portaminas, un libro, la cartera, protector labial, tabaco y mechero, pañuelos de papel..., eso es lo básico, luego están la cámara de fotos, un abanico, una barra de labios, alguna pinza para sujetarme el pelo...

Por mucho que semeje la luz cálida del sol, no me gusta el oro y su color sólo lo admito envejecido en los marcos de algunos cuadros. Mis joyas y adornos, esos que sí me pongo, pueden ser de platino, oro blanco, plata o acero inoxidable, cualquier cosa menos oro.
Se supone que tengo que pasar este meme a cinco personas, procuraré no repetirme con aquellos amigos que he visto que ya han contestado. Paso este meme a: Cabezota, Glauka, Ruth, Rythmduel,..., y Fiorella. La verdad es que me gustaría dejar el meme abierto para todo aquel que quiera participar en él, Nerim, ¿Te animas?, Male ¿Qué me dices, te atreves con cinco secretillos casi inconfesables...?







