Atisbó desde la ventanilla. Ninguna cara conocida. A su lado, la hermosa adolescente oriental que había equivocado su lugar de destino, dormía. -No sé cómo he podido confundir los nombres de Soria y Zaragoza. No se parecen en nada, pero los dos autobuses salían a la misma hora, había dos mujeres hablando y tenía tanta prisa por comprar el billete que... -Se lo había explicado con una voz suave, desprovista de acento. Después, se había pasado un largo rato hablando por el móvil tras lo cual le aclaró: -Hasta las tres y media no sale un autobús de Zaragoza a Soria. Sopló sobre el flequillo y puso cara de fastidio.Se adormiló inmediatamente y su cuello comenzó a oscilar en cada curva. Tenía edad de ser su hija. Tras un movimiento especialmente brusco, la mujer tocó su brazo delicadamente y le señaló la nuca. -Estarás más cómoda si bajas el asiento... -la joven comprobó la hora en su reloj titubeando- Tranquila, yo te despierto cuando lleguemos. La bella desconocida continuó con su sueño, un sueño profundo; ni siquiera despertó cuando el autobús realizó una parada de más de quince minutos en las inmediaciones de Lérida. No, ninguna cara conocida.Volvió a tocar su brazo. -Hemos llegado... La joven dijo adiós antes de perderse entre el gentío y la mujer se dirigió hacia la entrada de la estación tirando de la maleta. Cogió el móvil. Vaciló. Hizo una llamada que no obtuvo respuesta y se quedó allí, quieta. Un par de minutos más tarde sonó su teléfono. -Hola mamá, ¡Felicidades! Oye..., que al final Santi se fue con Rebeca ayer noche no sé a dónde, Rowe y Manu se fueron de finde y yo me acabo de levantar y me voy ahora a la ducha. Te vienes tú, ¿Vale? Te esperamos en casa.
-Vale... Como siempre. La esperaban..., en aquella casa que ya no era la suya.
Sintió sus pies hinchados. Hacía calor. Autobús 51 hasta llegar a la Aljafería. Autobús 32 hasta bien entrada la Avenida Cataluña. Tendría suerte si conseguía llegar antes de una hora. ¡Había madrugado tanto..! Bueno, quedaba mucho día por delante..., y siempre podía mejorar.
4 mensajes en la botella:
Me gusta el nombre de la estación...DELICIAS,evoca muchas cosas,sonrisas,reencuentros más o menos dulces,pero seguro que con el paso del tiempo,recuerdos agradables...
Besos...
pd.le debo unas letras...
Sí, Max, es un hermoso nombre. Una estación es como un gran fanal repleto de emociones concentradas. Sentir me parece algo maravilloso, tristeza, alegría, añoranza, plenitud...
Esperaré tus letras paciente, no temas. Un beso de sábado mañanero, disfruta del fin de semana ^^ besotes!!
Pero llegó, y seguro que la esperaban con los brazos abiertos.
¿Mejoró el día?
Me gusta pensar que sí, Ruth... aunque nunca se sabe. Quiero pensar que la esperaban con ilusión, que se habían acordado de comprarle algo que le gusta, un libro o una libreta, que cocinaron para ella y le contaron montones de cosas; aunque también podría ser que se limitaran a felicitarla y darle una palmadita en la espalda, que cocinara un arroz blanco y pidiera comida china por teléfono, que tardaran más de hora y media en llevársela y todos estuvieran malhumorados y hambrientos... Amplio abanico de posibilidades ;) Un beso, Ruth!!
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