lunes 1 de junio de 2009

En la librería Bertrand II

Las musas. Maurice Denis
En la sala, parecía que se celebrara una reunión de amigos a la que no hubiera sido invitada. Sólo pude ver que había formados dos pequeños grupos. Mi pudor me impidió fijarme en ellos con más claridad, como aquel que interrumpe sin querer una charla íntima ajena —el beso de una pareja o la bronca del jefe a un subalterno —aparté la mirada.
Me senté en una esquina y desde allí, parapetada tras el escudo de una tenue sonrisa, me fui quedando con pequeños retazos multicolores una vez que todos estuvieron sentados.
El sonido del agua. Una mujer de un rojo interesante con el cabello pulcramente recogido y un mechón con personalidad propia. El sonido del agua. Unos rizos castaños sobre el cuello de una blusa de cuadritos vichy azul marino y blanco. El sonido... Una melena pelirroja destacando sobre el lino negro. El agua... Un cabello negro y corto jaspeado de canas coronando a una mujer sorprendentemente joven equipada con un móvil último modelo. Dejavu... Y el agua. En todo momento el sonido del agua.
Terminadas ambas presentaciones paseé camino de la salida. ¿Nos veremos? ¿Nos reconoceremos? ¿Nos atreveremos? preguntaba Dsdmona hace unos días. Sí. Creo que sí. No... Lo siento. Me faltó valor.

Saludé al guardia de la puerta que amablemente acababa de avisar a un nuevo visitante de que la hora de cierre era inminente. Seleccioné en mi mp3 una banda sonora agradable y me sumergí en la noche de la Rambla Catalunya con sus hermosos portales y sus animadas terrazas sintiéndome un poco sola.

5 mensajes en la botella:

Goathemala dijo...

Tengo el don de leer todo al revés y mira que dices II en la entrada. Me encantaron las descripciones.

Abrazos.

Malena dijo...

Pienso que algunas veces nos volvemos tan tímidas que perdemos más de una oportunidad y lucho por evitarlo.

Como dice Goathe: las descripciones que haces están escritas con un gran encanto.

Un beso, Lludria.

dsdmona dijo...

Pues yo estaba convencida de que usted era la del mechón con personalidad propia... una servidora tampoco se atrevió aunque iba muy bien preparada con un movil última generación y además tuvo que irse antes de que terminara pues había quedado con Ella para ir al cine.

D.

PD: quizás algún día nos atrevamos, nos reconozcamos y lo consigamos

azul dijo...

Eres muy descriptiva ...eso me encanta ...

UN SALUDO

Lludria dijo...

^^ A mí también me ha pasado unas cuantas veces, Goathe. Leo el último post y luego voy bajando para seguir leyendo y ... ups! Un abrazo.
Tienes razón Malena pero... cuesta tanto! Estoy escribiendo sobre ello, examinándome, ya caí en el por qué de toda aquella vorágine de sentimientos. Un besote.
Ay, Dsdmona!Yo estaba sentada justo detrás de ti.La impresión que tuve es que de todo el grupo, tu y yo éramos las únicas que estábamos solas :) Supe quien eras al ver la supertecnología. Dejavu. Recordé tu regalo de cumpleaños. Para entonces, la presentación había comenzado. No pierdo las esperanzas. Algún día, lo haremos. Qué tal el cine?
Gracias, Azul ^^ Un abrazo.
Me alegra que os hayan gustado las descripciones. Una vez leí que uno suele escribir parecido a cómo le gusta leer. En mi caso debe ser cierto porque me encantan los libros que se recrean en los detalles.