Guíñale un ojo a la luna, cree en la magia del solsticio.
Disfruta los fuegos de colores. Soporta el estruendo de los petardos. Más tarde, saborearás el silencio...Percibe el rocío en la piel, siéntela fría y húmeda. Acepta el regalo que ofrece la noche para calmar el brillo implacable del día.
No importa si al cenar se han caído algunas migas. Las sobras de tu ágape de media noche serán el festín de los gorriones cuando amanezca.
Busca tu reflejo en esos ojos que se enlazan con los tuyos. No temas a las sombras, te hacen aún más bella.
Vive.
Sueña...


5 mensajes en la botella:
Me encantan los sortilegios esos,esa mágia del fuego,esas regeneraciones...como cada año cambio la piel...
La luna y el olor a viejo que se quema por doquier...
besos...me ha encantado.
Lo disfruté. Soñar, esa es la salida a todo y más en estos tiempos.
Un abrazo.
Opino lo mismo que Goathemala. Los sueños, que nunca falten los sueños.Son el motor de nuestra vida.
Un buen escrito que he disfrutado envuelta en esa magia del fuego.
Un abrazo sortilegiado
Lindo!!!
Abrazote
Sortilegios, la luna y el olor a viejo... ^^ precioso, Max. Un beso
Para mí es casi tan necesario como respirar, Goathe. Sin sueños uno se queda totalmente perdido, al menos yo. Un abrazo
Ahí está el "quid", Nerim. Todos necesitamos un motor, los sueños deben de ser mi motor y mi combustible :) un besazo, guapa.
Abrazo y besote, Veronika! ^^
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