martes 2 de junio de 2009

¿Por qué...

Un bar de las Folies Bergère. Eduard Manet

... llevaba pegada a la piel aquella sensación de soledad? Caminaba por la Rambla Catalunya en dirección a la boca del metro. Una animada tarde de viernes, gente endomingada exprimiendo el fin de semana desde el comienzo, copas ambarinas coronadas de blanca espuma y banda sonora de risas en diferentes idiomas.
Caí en la cuenta de que la presentación de "Anónimos" había sido el primer acto cultural al que había acudido sola desde que me mudé a Barcelona. Aunque la tertulia en el París Galerie se había disuelto hacía tiempo, los lazos de amistad habían permanecido incólumes y bastaba un correo o una llamada para convocarnos ante una lectura de poesía, una exposición, o un buen café. He sido consciente desde el principio de lo mucho que les extrañaba pero no me había dado cuenta de cuán arropada me había sentido por ellos, de que me daban alas aún sin saberlo...
Plaza Catalunya, línea roja y yo con un nudo en la garganta deseando llegar a casa. Por los auriculares me llega la voz de un piano...




6 mensajes en la botella:

dsdmona dijo...

Cuando no lo tenemos es cuando nos damos cuenta de lo importante que era... pero estoy convencida de que será sólo cuestión de tiempo encontrar ese colchón y arropamiento.

D.

Malena dijo...

Mi querida Lludria: Es duro incorporarse a la vida en Barcelona, entonces es cuando valoras lo que dejaste atrás y que en aquellos momentos lo veías como algo normal.

Poco a poco como te dice dsdmona, volverás a entrar en otro círculo donde te sientas arropada y es que es tan necesario... ¡al menos para mí!

Un beso, Lludria.

Lludria dijo...

Siempre fui consciente de su importancia, Dsdmona. Cuando la tertulia se acabó y dejamos de reunirnos puntualmente cada semana, no perdimos por ello el contacto, puede que no nos viéramos tanto... pero estábamos ahí. La distancia física ya es otra cuestión. Seguimos en contacto telefónico, via mail, por correspondencia manual -sí, la que para mí tiene tanto encanto, la de "toda la vida"- pero en ocasiones lo físico también cuenta y eso fue lo que me faltó el día de la presentación. Sé que es cuestión de tiempo. A ellos tardé años en encontrarles...
Barcelona es una ciudad hermosa,Malena pero... tan grande! Siempre he procurado apreciar lo que tengo a mi alcance. Cuando vivía en las Rías Baixas era consciente de la hermosura del paisaje, de las características de sus gentes. Llegaba el verano y escuchaba a mi alrededor quejas porque el tiempo no se estabilizaba y no había sol contínuo, quejas por no poder salir de allí. Y entendía el afán de ver nuevos lugares pero al mismo tiempo me apenaba el desconocimiento de aquellos para los que apenas tenía valor lo que contemplaban a diario. El otro lado de la Ría con su verdor, los eucaliptos bajando hacia el mar, la lluvia en verano, los bancos de niebla, esa humedad refrescante por las noches... Pasé muchos años sin salir de allí y no lo eché en falta.
Sí, yo también necesito sentirme arropada y sé que es cuestión de tiempo encajar en algún grupo pero no es sencillo. Cuando llegué a Zaragoza los niños eran pequeños y ya sólo acompañarlos al colegio te ayudaba a conocer gente. Cuando se hicieron mayores fue cuando comencé a volar un poquillo en solitario -tuvieron que pasar diez años-. La verdad, espero no tardar tanto :) Un beso, Malena.

Veronika dijo...

Tiempo al tiempo... La melancolía me acompaña de noche y de día. La nostalgia me visita de vez en cuando... Les invito café, pero no las entretengo mucho tiempo...

Un abrazo Lludria

Gwynette dijo...

Lludria,a mi me pasa tres cuartos de lo mismo..pero aún nos reunimos un par de veces al mes, fuera de Barna, para pasarnos películas antigüas. Qué desemparados estamos sin los lazos de los amigos... :)
Un petonet

Lludria dijo...

Tienes toda la razón, Veronika :) No son visitas que se deseen pero llegan -y con algo de suerte, se quedan el tiempo justo-. Luego el día se aclara y sale el sol. Un abrazo.
Suenan bien ese par de escapadas mensuales, Gwynette ^^ Sí, esa es la palabra... "desamparo". Un petonet molt grand