Viernes, diez menos cuarto de la noche. Andén del metro L1 a rebosar. Acompañada de mi mp3 y deseando llegar a casa para darme una ducha y borrar la melancolía y la nostalgia adheridas a mi piel durante la tarde. X había dicho que llegaría temprano, que sería su turno de tener a punto ese par de copas de vino blanco frío que nos regalamos habitualmente para regar nuestra charla sobre cómo han transcurrido nuestras respectivas tardes.Afortunadamente baja mucha gente en la Plaça Catalunya. Imposible encontrar asiento pero al menos ya no parecemos sardinas en lata. El aire acondicionado funciona bien. Parada tras parada la linea de puntitos rojos me acerca más a casa.
Sagrera. Se abren las puertas de mi vagón y por la más alejada entra mi Él. Debería haber salido del trabajo hace mucho... ¿Qué probabilidades puede haber de que sin haber quedado previamente y haciendo transbordo desde la linea azul a la roja, nos encontremos? Pasa un metro cada tres minutos y medio...
A veces la vida te da un beso en la boca y espanta con ello los pequeños males. Creo que lo hizo para recordarme por qué estoy aquí, que he perdido y he ganado y que vale la pena... Se encargó de darme en aquel justo momento lo que necesitaba: una sorpresa agradable, un abrazo tierno y un beso que todo lo cura. A nuestro lado, dos sitios quedaron vacantes.

5 mensajes en la botella:
Mi querida Lludria: No solamente nos besa en la boca. No solamente es eso. Es cogernos entre sus brazos y dar sentido a nuestras muchas preguntas y hacernos sonreir de felicidad.
Espero que os bebiérais las copas de vino bien frío. :)
Un beso.
P.D/ Gracias por la referencia a mi post. Es un detalle que habla de que eres una bella persona.
La sonrisa estuvo allí -cómo no, Malena! ^^ Por supuesto! En cuanto llegamos a casa y nos pusimos cómodos, cayeron un par de copas bien frescas. Qué lujo! Son de esas cosas que, dice Xavi, no tienen precio :)
En cuanto a la referencia a tu escrito... qué menos! ^^ El que utilicé es un término tuyo que me pareció muy bello. Como la hiedra, enraízo donde encuentro un entorno que me acoge. En tu blog ya hay una ramita mía que le une a este. Mmm... la hiedra merece otro post, aunque sea mínimo ;) Un besito! (léase petonet, biquiño...)
Y la vida te regala sorpresas... momentos en los que no hay nada mas... un instante, un momento antes o despues y la sorpresa, el encuentro no hubiera sido posible
D.
Es de cuento...de esas casualidades que encrespan el bello y hacen sonreir...siempre se pierde un poquito...pero también se gana,mucho...todo es para bien...
besos.
Sí, Dsdmona,un pequeño y mágico instante ^^
X lo acepta todo con una sonrisa, como si no le sorprendiera. Yo le digo: pero no te das cuenta de lo excepcional del encuentro? Y él sonríe todavía más y se encoge de hombros "sé que siempre va a ser así entre nosotros; si te encontré a distancia, jugando al Guild Wars, entre varios millones de personas... qué tiene de espectacular que nos encontremos en Barcelona?" Pero su bello y el mío estaban igual de encrespados, Max. La piel no miente ;)
Un beso
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